Todavía no me había sentado a escribir sobre la #coronacrisis que estamos viviendo. Y no será porque no tenga pensamientos sobre el tema. Muchos. Demasiados! Es una situación que, a pesar de todos los datos que van saliendo sin cesar, es indescriptible. Me deja sin palabras y sin aliento (literalmente, mi ansiedad nocturna está por las nubes ¿te pasa?) la cantidad de sufrimiento generado.

Me estaba alargando en descripciones realistas de algunas situaciones que vivo y veo a mi alrededor, pero imagino que ya tenemos todos suficiente con lo nuestro, así que lo he borrado todo y te voy a contar cómo creo que puedo colaborar yo con mi trabajo, por si alguno de los recursos que puedo ofrecer te pueden ser de ayuda.

Nos toca (a todos!) reinventarnos y creo que dándole su tiempo de reflexión y valoración, es una oportunidad única. Si nos era difícil encontrar el tiempo para parar, ahora es el momento.

  1. Nunca me había planteado escribir un libro, pero al replantearme el formato retiro al que tanto cariño le tengo y que es tan impensable ahora mismo, la idea de un e-book fue la que tuvo más sentido.
    Empecé como si fuera una carrera de velocidad, incluso me imaginé tenerlo acabado en un par de semanas. Pero en un arranque de lucidez, he decidido tomarmelo con calma y hacerlo bien (dentro de mis conocimientos técnicos) y probablemente no lo sacaré hasta dentro de un par de semanas o tres más.
    Un e-book con un propósito claro: ayudarte a cultivar el auto-cuidado para ser capaz de estar presente con amor hacia ti mismx y hacia los demás; a escucharte y ser honestx contigo mismx para conocerte, autorealizarte y ser libre.
    Mis herramientas son el movimiento, la quietud y las prácticas de bienestar conscientes y las quiero compartir contigo para ayudarte a descubrir tus capacidades innatas de regeneración y bienestar.
  2. Mi canal de Youtube que con tantas ganas empecé, quedó medio muerto al replantearme qué es lo que realmente quería comunicar en él, y a quién. Pero este parón me ha dado el tiempo suficiente para establecer qué es lo que puedo ofrecer en este soporte. Algo que sea muy yo, que no sea una repetición de los tropecientos mil canales de yoga que se encuentran.
    Como dispongo de tiempo limitado, como cualquier #coolmama, no creo que empiece a grabar las #cápsulasdevitalidadyserenidad hasta que acabe el e-book, así que estáte al tanto de mi Instagram, que ahí iré informando.
  3. Parece que han salido posibilidades para atender clases online de todos lados, ¿verdad? Al principio del confinamiento y sin pensarlo demasiado ofrecí también esta opción. No me funcionó bien por diversos motivos. Problemas técnicos, mala calidad en la comunicación, querer cobrar cuando hay mil opciones gratuitas… Todo ello me llevó a  plantearme por qué lo estaba haciendo. Y la conclusión a la que llegué es más bien triste: el miedo a perder relevancia, a que “mi gente” se olvide de mi.
    Por suerte, si algo tenemos ahora es tiempo para pensar y recalibrar! Y sí, voy a hacer clases online, pero a mi estilo y cuando esté lista (a la cola del e-book :)) Te avisaré personalmente si tengo tu contacto, suscríbete a mi newsletter.
  4. Estoy buscando una estrategia para poder seguir ofreciéndote  escapadas, vacaciones y retiros que te aporten no solo regeneración y serenidad, sino conexión humana. El brainstorming es intenso, y de momento ni siquiera estoy segura de que sea una buena idea planificar el de octubre. Te pregunto ¿#cuando esto acabe viajar está entre tus prioridades? ¿viajes en el país o internacionales? Déjame un comentario, por favor.

Cada día me voy a la cama preguntándome si esta situación es lo mejor o lo peor que nos ha podido suceder. Me gusta pensar que por causa del coronavirus gran parte de la población se ha visto obligada a parar y plantearse su existencia en otros términos (más amorosos en general con la Tierra y sus habitantes). Y a veces creo que soy una ilusa y que el shock inicial y el intentar mantenernos a flote nos quita tanta energía que difícilmente damos para filosofar.

Sea como sea, deseo que todos seamos felices y salgamos de esta distopía reforzados.

Mucho amor.